ESCEPTICISMO AMOROSO
Siempre he sido muy escéptico con la existencia del amor verdadero. En fin, los seres humanos somos egoístas por naturaleza, seres que nunca realizan nada de modo desinteresado, de forma directa o indirecta. Todo camino que recorren nuestros pasos tiene su origen en una causa puramente egoísta, otra cosa es donde termina ese camino que vamos trazando. Al decir estas palabras tampoco digo nada nuevo, estas son las reglas del juego, que de modo subconsciente todo el mundo acepta. El individuo que manipula y es manipulado por otros para encajar dentro del engranaje social.
Y es por esto que considero al amor como un sentimiento utópico, demasiado romántico y purista como para ser atribuido a una raza tan primitiva socialmente como es el ser humano. El amor, ¿qué es?, quien podría decirlo, posiblemente se podrían recopilar un millón de respuestas y todas podrían estar bien o mal, porque todo el mundo tiene un concepto diferente de lo que implica esta palabra, este sentimiento. Todo el mundo que dice estar enamorado cree sacrificarse por la persona a la que ama, pero muchas veces estas personas suelen destaparse a si mismas cuando dicen frases como “si tu eres feliz, yo soy feliz”, es decir, que confiesan que todo aquello que hacen para complacer a su compañero/a lo hacen en beneficio propio, a favor de su propia felicidad. Lo cual no encajaría con la definición idealista de lo que es el amor, un sentimiento desinteresado que nos lleva a realizar toda una serie de actos sin esperar nada a cambio con el único objetivo de que sea feliz la persona a la que le pronunciamos las mágicas palabras “te quiero”.
J.L.

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