ES UNA HISTORIA DE CHICO CONOCE A CHICA... PERO NO DE AMOR

viernes, 30 de septiembre de 2011 13:16 By Foton

Hoy voy a comentar una de mis pelis favoritas que ya vi hace tiempo pero que nunca la había comentado en este blog: 500 Days of Summer.


 La comedia romántica no es que sea mi género cinematográfico preferido, no obstante, esta película se desmarca de las típicas películas románticas empalagosas de final previsible en el cual todos se quieren mucho, son felices y comen perdices.

Esta película es ante todo realista, muestra una historia de dos jóvenes que se conocen en la oficina donde trabajan. El chico, Tom, es un arquitecto reconvertido a escritor de tarjetas de felicitación mientras que la chica (Summer) es la ayundante del jefe. Ambos tienen visiones muy diferentes, mientras que Tom piensa que sólo será feliz si encuentra su media naranja, Summer es una chica que sencillamente no cree en el amor. Ciertamente se aprecia que ambos se gustan, sin embargo, el encontrarse en estados emocionales diferentes uno respecto del otro es lo que hace pasar a Tom por una serie de situaciones muy cambiantes durante los 500 días que pasan juntos. Desde el éxtasis inicial del enamoramiento hasta la inevitable ruptura de dos personas que no estaban destinadas a estar juntas.

La historia además no es lineal sino que el director Marc Webb de forma ingeniosa se las ha ideado para contarla dando saltos en el tiempo, de modo que los mejores y peores momentos de la relación se intercalan. Por otro lado, el guión es ciertamente excepcional, así como la BSO que cuaja muy bien con las emociones experimentadas por Tom en cada momento del film.

Realmente una película diferente, quizás una de la mejores que he visto, y no me refiero sólo al género romántico, con la que uno también se puede reír en ciertos momentos y con la que alguno/a se puede sentir identificado/a.
J.L.

EL CICLO ELECTORAL

jueves, 29 de septiembre de 2011 3:36 By Foton

Ante la próxima llegada de las Elecciones Generales del 20-N de este año, uno no necesita ser un adivino para saber que estas serán ganadas por el Partido Popular (PP) ya que el bipartidismo político que sufre la sociedad española es un mal del que no parece haber cura. Así que siguiendo la filosofía general de si no es cruz será cara, el puesto vacante dejado por el gobierno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ya sabemos por quien será ocupado.

A mi entender el panorama social en cuanto a política es el siguiente, existe una vertiente social más conservadora y de centro-derecha que vota mayoritariamente al PP. Los votantes de este partido tienen un comportamiento electoral que roza lo sectario, ya que independientemente de las actuaciones anteriores que haya realizado el PP cuando estaba en el gobierno sus votantes le votan igualmente, como a mi entender sucederá en el mes de Noviembre de este año. Y por otro lado, otra vertiente de corte más liberal y de izquierdas. Dentro de esta vertiente podríamos diferenciar dos grupos, uno que sería el sector más fiel al PSOE y otro grupo de carácter más variable y crítico que vota al PSOE en función de su actuación en el gobierno.

Dada la política ejercida por el PSOE durante sus dos legislaturas y que los votantes del PP parecen no tener memoria histórica, la solución a esta ecuación electoral es de fácil resolución: EL PP GANARÁ LA ELECCIONES.

También hay otro grupo que lo podríamos llamar “otros”. En este grupo están incluidos el resto de ciudadanos que votan a partidos minoritarios, que votan en blanco o que simplemente no votan. Parte de los ciudadanos que votaron al PSOE, ante su descontento por las medidas tomadas por el gobierno, pasarán a formar parte de este tercer grupo. Es decir, que el PP ganará las elecciones gracias a sus votantes que parecen sacados de una secta y al descontento de algunos de los votantes que hasta ahora se podían considerar afines al PSOE. Con ello el ciclo se repetirá, y seguiremos viendo la política como una moneda de dos caras: cara, cruz, cara, cruz...
J.L.

EL INICIO DEL CAMPUS CIENTÍFICO EN MI VIDA

sábado, 17 de septiembre de 2011 3:22 By Foton

Hacia tiempo que no colgaba nada en mi blog, supongo que por una mezcla de vagancia y falta de claridad en mis ideas. No obstante, tras mis últimas palabras escritas en este blog han ocurrido algunas experiencias interesantes entre las que cabría destacar aquellas que viví durante el mes de Julio. Todo comenzó un día cualquiera de Junio, un día en el que por caprichos del destino me hallaba en la sala de estudios del edificio Betancourt charlando con viejos compañeros de la carrera. Uno de ellos, ante mi preocupación de pasar un verano poco productivo, me comento que porque no me apuntaba de monitor para unos campamentos científicos que se celebraban en verano. A partir de ese día me informe en que consistían dichos campamentos, y más tarde presente mi CV a la empresa que gestionaba la contratación de los monitores para dicha actividad. Estos campamentos estaban distribuidos por diferentes ciudades de la geografía española haciendo una veintena en total, e intentaban promocionar el estudio de carreras científicas intentando captar de este modo a las mentes más brillantes del panorama nacional.

La cuestión es que no me había planteado nunca el ser monitor ya que ni siquiera tenía el título de monitor de tiempo libre. Así que me encontraba en una situación en la que quedaba a la espera de saber si me iban a contratar para un trabajo en el que no tenía experiencia previa. Esta situación se despejo relativamente pronto y un día por correo, tras haber realizado una entrevista de trabajo previamente, me informaron que había sido seleccionado como uno de los monitores que residirían en el campus de Zaragoza. A partir de entonces, un mar de dudas me asaltaron y me empece a cuestionar si estaba preparado para ejercer de monitor. Durante el mes de Julio pasarían por Zaragoza dos grupos de adolescentes muy inteligentes, trabajadores, y previsiblemente educados y formales que en teoría no deberían generar muchos problemas en lo que a su comportamiento se refiere. Sin embargo, si algo aprendí es que en un adolescente es un adolescente, por muy lumbreras que sea.

Los días previos al comienzo del campus parecieron pasar muy deprisa y finalmente llego el día señalado. El lugar donde los monitores y los participantes teníamos que residir fue el Colegio Mayor Pedro Cerbuna, el cual es utilizado como residencia durante el curso para aquellos estudiantes que vienen de fuera a estudiar a la universidad de Zaragoza. No obstante, durante el verano prácticamente este centro queda desierto.

Así que allí me encontraba en la puerta del Pedro Cerbuna con un montón de bultos a mi alrededor entre la maleta, mochilas y el ordenador portátil. Cuando entre en el colegio me presente a la conserje y a la que iba a ser mi coordinadora (la jefa como yo le llamaba). Tras dejar mis pertenencias en mi habitación, volví al hall del centro y allí aguarde a que llegaran los primeros chavales al centro de la mano de sus padres. Había comenzado el Campus Iberus en Zaragoza, a partir de ese día pasarían muchas cosas pero eso ya es otra historia que contaré en otro momento.
J.L.